Los signos de puntuación delimitan las frases y los
párrafos, establecen la jerarquía sintáctica de las proposiciones para
conseguir estructurar el texto, ordenan las ideas y las jerarquizan en
principales y secundarias, además eliminan ambigüedades.
La puntuación varía según el estilo de escritura; sin
embargo, las diferencias de estilo que se puedan presentar no eximen a nadie de
cumplir con ciertas normas mínimas y de evitar errores generalmente
considerados como inaceptables. De ahí la importancia de conocer y aplicar las
normas básicas de la puntuación.
No obstante, hay que advertir que más allá de cualquier
norma establecida, los signos de puntuación componen también la arquitectura
del pensamiento escrito. En este sentido, y tal y como sucede en poesía desde
hace más de un siglo, no existen normas exactas para reglamentar el correcto
uso de los signos en las partituras, tanto narrativas como poéticas. En
términos de principios y parámetros, los signos de puntuación entrarían a
formar parte de los parámetros del lenguaje, y en consecuencia se sitúan en un
proceso de constante evolución y son variables, por lo tanto pueden depender de
otros factores.
Punto «.»
El punto (.) es el signo de puntuación que se coloca al final de
los enunciados
y las oraciones gramaticales en español, además en la
mayoría de los lenguajes
escritos con el alfabeto latino, se escriben sin dejar espacio
de separación con el carácter que precede, pero dejando un espacio con el
carácter que sigue a continuación, a no ser que dicho carácter sea de cierre.
Existen tres clases de punto: el punto y seguido, el punto y aparte y el punto
final. Generalmente, indica una entonación descendente.
- Punto y seguido: separa enunciados dentro de un párrafo. Quiere decir que se continúa escribiendo a continuación del punto; la primera letra escrita en este caso irá en mayúscula. Por ejemplo: «Historia de España. El descubrimiento de América». Se denomina punto y seguido, nombre más lógico y recomendable que el también usual de punto seguido.
- Punto y aparte: separa dos párrafos de contenido diferente dentro del texto. A continuación hay que comenzar a escribir en línea distinta. Para seguir las normas se debe colocar sangría a la primera línea de texto del nuevo párrafo y comenzar en mayúscula. Se denomina punto y aparte, aunque en algunas zonas de América se dice punto aparte.
- Punto final: siempre se coloca al final, cerrando un texto o enunciado. No es correcta la denominación punto y final, creada por analogía de las correctas punto y seguido y punto y aparte.
También se usa el punto para indicar que la palabra anterior es una
abreviatura. En este caso se escribe la abreviatura seguida del punto y se
continúa escribiendo de forma usual. Esta última clase de punto no se aplica en
determinadas abreviaturas como puntos
cardinales, acrónimos o medidas, que se consideran símbolos.
Coma (,)
La coma (,) es un signo de puntuación que señala una breve pausa
dentro del enunciado. Se emplea para separar los miembros de una enumeración
o sucesión, ya sean palabras o frases, salvo los que vengan precedidos por
alguna de las conjunciones y, e, o,
u o ni. Por ejemplo:
—María volvió a casa, hizo los deberes, cenó y se fue a la cama.
—Mi casa tiene muebles, mesas y cuatro camas.
Hay tendencias que admiten su uso para separar dos miembros
independientes de una oración, haya o no conjunción entre ellos, siempre y
cuando sean realmente independientes; pues, si no, estaríamos en el caso
anterior:
—Los soldados saludaban, la gente aplaudía y los niños no paraban de
cantar.
También se utiliza para delimitar o aislar una aclaración o inciso
(palabras u oraciones incidentales):
—Nacho, mi primo, acaba de conseguir su primer empleo.
Las locuciones conjuntivas o adverbiales, sea cual sea su posición, van
precedidas y seguidas de coma, tales como: en efecto, es decir, en fin, por
consiguiente.
Indicar que una o varias palabras han sido suprimidas por razones
gramaticales o de estilo (asíndeton, elipsis).
Punto y coma (;)
El punto y coma (;) es un signo de puntuación; gramaticalmente,
se utiliza para unir dos oraciones relacionadas en una sola frase:
—María estaba apenada por el examen. + María tendrá que
estudiar más. = María estaba apenada por el examen; tendrá que estudiar
más. —Está lloviendo mucho. + No podemos ir caminando. = Está
lloviendo mucho; no podemos ir caminando.
Generalmente se puede sustituir por construcciones del tipo:
—María estaba apenada por el examen y tendrá que estudiar más. —No
podremos ir caminando porque está lloviendo mucho.
También sirve para separar los elementos de una enumeración cuando se
trata de expresiones que incluyen comas:
—Había que estar en contacto con la naturaleza; dejar entrar el
cielo, el mar y el viento; dormir sobre tablones, sobre el suelo; sentarse en
sillas medio rotas.
Además, se usa delante de las conjunciones o locuciones como pero,
más, aunque, sin embargo, por tanto y por consiguiente cuando los
períodos tienen cierta longitud:
—Creemos en la creatividad y la ruptura de los opresores cánones
antiguos como medio de vida; no obstante, somos conscientes de que es necesario
mantener un mínimo de tradición en nuestros trabajos.
Dos puntos «:»
Este signo de puntuación (:) representa una pausa mayor que la de
la coma y menor que la del punto. Detiene el discurso para llamar la atención
sobre lo que sigue, que siempre está en estrecha relación con el texto
precedente.3
Un uso importante y frecuente de este signo es introducir citas textuales (uso
que a veces se le atribuye incorrectamente a la coma).
Comillas: simples «'» y dobles
«"»
Las comillas (‘ ’, “ ”, « ») son signos de puntuación que
se colocan al principio y al final de las frases, palabras escritas como citas,
ejemplos, de aquellas que se quiere destacar, ya sea por importancia que le dé
el autor o por su carácter irónico, vulgar o extranjero e impropio de la lengua
que se está usando. A pesar de que está verdaderamente extendido el uso de las
comillas inglesas (“ ”) es preferible emplear antes las angulares o
españolas (« ») y reservar aquellas, y finalmente las simples (‘ ’),
para cuando deban entrecomillarse partes de un texto ya entrecomillado. Se
utilizan, por ejemplo:
- Para citar textualmente algo: p. ej., «Me dijo que “supuestamente llegaría hoy”».
- Para señalar palabras usadas en un sentido distinto del normal, con el fin de indicar que se han seleccionado intencionalmente y no por error.
- Para indicar la intención irónica o sarcástica del empleo de una palabra.
- Para indicar algo sobre una palabra o expresión.
- Para presentar el significado de una palabra o expresión.
- Para destacar que una palabra o expresión es extranjera, se trata de un apodo o de un seudónimo.
En español se utilizan tres tipos de comillas:
- Comillas castellanas, latinas, españolas, angulares dobles o guillemot (« »).
- Comillas dobles o inglesas (“ ”).
- Comillas simples (‘ ’).
Asimismo, se distingue entre comillas de apertura («, “, ‘) y comillas
de cierre (», ”, ’).
Cada uno de estos signos tiene su propio uso. Como norma general, como
primera opción se utilizan las comillas angulares. Si dentro de lo ya
entrecomillado apareciera una segunda cita, se utilizarían otras comillas,
siendo preferibles las inglesas, para dejar como recurso final las simples. Lo
más frecuente es entrecomillar, desde fuera hacia dentro, en el orden
siguiente: «...“...‘...’...”...»
Las comillas simples se utilizan para marcar ejemplos en casos en que no
resulta apropiado el uso de la cursiva. También se prefiere su uso para presentar el
significado de una palabra:
«—El autor dijo: “Las comillas ('signos de puntuación utilizados para
demarcar niveles distintos en una oración') se usan profusamente en mi obra”.»
Dice la norma que los signos de puntuación de una oración que contiene
un texto entrecomillado deben colocarse después de las comillas de cierre,
excepto cuando ese texto no pertenezca a ninguna otra oración, es decir, cuando
la frase u oración entrecomillada sea individual.
En español no se deja espacio alguno entre las comillas y su contenido.
Cada idioma tiene sus propias normas de aplicación de las comillas.
Paréntesis «( )», corchetes «[
]» y llaves «{ }»
Los paréntesis (en singular paréntesis) son signos de puntuación.
Se usan en pares para separar o intercalar un texto dentro de otro o para hacer
una aclaración. Los distintos tipos son:
- los paréntesis propiamente dichos: ( )
- los corchetes: [ ]
- las llaves: { }
Para distinguir ambos paréntesis se usa decir:
- Paréntesis que abre o paréntesis izquierdo al símbolo (.
- Paréntesis que cierra o paréntesis derecho al símbolo ).
Igual que las comillas, cuando se han de emplear varias veces en un
mismo fragmento se utilizan de la siguiente manera: (…[…{…}…]…)
Signos de interrogación «¿» y
«?»
El signo de interrogación (¿ ?) es un signo de puntuación que denota una
pregunta.
Su origen se encuentra en el latín. La palabra «cuestión» viene del latín questio, o
'pregunta', abreviado como «Qo». Esta abreviación se transformó en el signo de
interrogación.
En la mayoría de los idiomas se utiliza un único signo de interrogación al final de
la frase interrogativa: How old are you? (inglés; en español «¿Cuántos
años tienes?»). Este fue el uso habitual también en español, hasta mucho
después de que la segunda edición de la Ortografía de la Real Academia,
en 1754, declarase preceptivo iniciar las preguntas con el signo de apertura de
interrogación invertido (¿), y terminarlas con el signo de interrogación ya
existente (?) («¿Cuántos años tienes?») al tiempo que se ordenaba lo
mismo para los signos de exclamación (¡) y (!). La adopción fue lenta, y se
encuentran libros,
incluso del siglo XIX, que no utilizan tales signos de apertura. Finalmente se
generalizó, seguramente debido a que la sintaxis del español no ayuda en muchos
casos a deducir en qué momento se inicia la frase interrogativa, como pasa en
otros idiomas.
Una variante que no llegó a generalizarse fue la de utilizar la apertura
únicamente cuando el enunciado fuera largo, o con riesgo de ambigüedad, pero no
para las frases breves y claramente interrogativas, como «Quién vive?». La
influencia del inglés está haciendo retornar este viejo criterio. Incluso es
común que en las salas de chat o conversaciones en línea en español se
use solamente el signo (?) para preguntar, ya que ahorra tiempo
al momento de presionar las teclas. Esto podría no tener gran importancia
debido a que se está utilizando en conversaciones informales.
Signos de exclamación «¡» y
«!»
Los signos ¡ ! se utilizan para señalar el carácter exclamativo de una
oración. Se escriben para empezar y finalizar una oración exclamativa,
exhortativa o imperativa. También van entre signos de exclamación las
interjecciones:
- —¡Siéntate!
- —¡Qué linda eres!
- —¡Cuidado con el perro!
- —¡Pero qué buena idea!
- —¡Genial!
Puntos suspensivos «...»
Los puntos suspensivos (…) son tres puntos sin espacios entre ellos, son
un único signo de puntuación que se utiliza al final de una palabra, frase u oración
en lugar del punto u otro signo. Se utilizan para dejar en duda, continuación o
en suspenso una acción y son alineados horizontalmente al nivel de la línea
base de escritura.
Guion «-»
El guion (-), de menor longitud que la raya, tiene tres usos
principales. Se utiliza como signo para unir palabras, muestra la división de
palabras al final de una línea, y se usa en obras como diccionarios
para marcar la separación entre las sílabas
que componen las palabras.
Raya «—»
La raya (—), que no debe confundirse con el guion bajo
(_) —especialmente en contextos informáticos— ni con el guion (-) —el cual es
más corto— ya que tienen usos y significados muy diferentes, se usa para
introducir un inciso dentro de un período más extenso y para señalar en los
diálogos la intervención de cada locutor y los comentarios e incisos del
narrador. Se escriben dos, una para abrir y otra para cerrar, excepto cuando el
diálogo no prosigue, que es recomendable suprimir la última y sustituirla por
el obligatorio punto; además, se escriben separadas del resto de la frase con
un espacio, y pegadas al propio inciso. En el caso de los incisos puede
sustituir a la coma para mayor aislamiento de los mismos y también a los
paréntesis, pero para expresar uno menor.
Usos de la raya:
- Para encerrar los elementos intercalados, en lugar de comas:
- Las prendas del espíritu joven —el entusiasmo y la esperanza— corresponden, en las armonías de la historia y la naturaleza, al movimiento y a la luz.
- Para lograr una buena imagen —que impacte— cuida tus modales.
- No iré sino mañana —dijo el niño.
- En los diálogos de estilo directo, para separar el discurso de cada personaje:
—Luis, la
primera impresión en una entrevista es definitiva.
—Lo sé y me
estoy preparando.
—Te deseo
mucho éxito.


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